SOY AUTÓNOMO, ¿QUÉ PASA CON MIS VACACIONES?

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Llega el verano y los trabajadores por cuenta ajena disfrutan de sus vacaciones remuneradas y de la paga extra de verano. Pero, ¿qué pasa con las vacaciones para los trabajadores autónomos?

Cualquier autónomo tiene derecho a planificarse libremente su jornada de trabajo, su periodo de vacaciones, días libres… Estos trabajadores no tienen que llegar a un acuerdo con el jefe porque ellos son quienes administran el volumen de trabajo y el tiempo dedicado a ello. Pero disfrutar de unos días de descanso también supone dejar de facturar, es decir, tener unas vacaciones NO retribuidas. Y es este factor uno de los inconvenientes del trabajo por cuenta propia, dejar de facturar es dejar de percibir ingresos, mientras que los gastos siguen existiendo, principalmente los gastos fijos. Por este motivo, son muchos autónomos los que deciden darse de baja de Autónomos  las temporadas de actividad más floja, que a menudo coinciden con las épocas de vacaciones, para ahorrarse la cuota de Seguridad Social.

Hasta ahora, darse de baja durante el periodo vacacional no afectaba a la bonificación de la tarifa plana, pero desde el año pasado, no es aconsejable darse de baja como autónomo ya que se perderían las bonificaciones en la cuota de autónomos. Es decir, si un trabajador por cuenta propia está disfrutando de la tarifa plana de 60 euros/mes, al darse de baja durante el periodo vacacional perdería ese beneficio y cuando se diese de alta tendría que cotizar por la base mínima (283 €/mes aproximadamente).

Otros de los inconvenientes de darse de baja es la imposibilidad de poder deducirse los gastos durante dicho periodo. Como ya hemos comentado, existen unos gastos fijos en la empresa: alquiler, suministros, cuota de autónomo… Si te das de baja de autónomo no podrás deducirte ningún gasto relacionado con la actividad durante el tiempo que no estés dado de alta.

También hay que resaltar que las prestaciones del autónomo (baja médica por IT, maternidad, paternidad, jubilación…) dependen de la cuota que se paga a la Seguridad Social, por tanto, dejar de cotizar en vacaciones podría perjudicar estas prestaciones de Seguridad Social. Por ejemplo, en el caso de enfermedad común es necesario haber realizado aportaciones a la Seguridad Social durante, al menos, 180 días en los cinco años anteriores a la solicitud para poder cobrar el subsidio por incapacidad temporal. Al final, vemos la cotización como un gasto cuando en realidad es una inversión, porque cubre la sanidad y otro tipo de prestaciones.

Por último, y no menos importante, se debe tener en cuenta lo establecido en la ley para darse de alta y baja en Seguridad Social, siendo obligatorio realizar una serie de trámites administrativos ante la Agencia Tributaria y la Seguridad Social. Aunque tras la última modificación legislativa, nada impide darse de alta y de baja hasta tres veces al año, es importante que el autónomo se pregunte, ¿De verdad se deja de trabajar?

Antes de realizar la baja en periodo estival es importante analizar el tipo de actividad que se desarrolla, y esto es un verdadero problema, porque si la actividad no cesa, no existe causa legal para darse de baja. Siempre se puede intentar justificar la baja valorando las características propias de la actividad (si se trabaja en función de proyectos, si se trata de servicios periódicos o esporádicos, si se desarrolla en local o no…), aspectos que servirán para valorar si una persona cesa o no en su actividad. Sin embargo, la realidad es que el autónomo se va muchas veces de vacaciones con el ordenador a cuestas y el móvil conectado, lo que implica seguir trabajando a distancia, sin llegar a desconectar de la actividad. Por este motivo, puede que la Seguridad Social desconfíe de que el autónomo haya interrumpido de verdad su actividad mientras no cotiza e inicie un procedimiento inspector contra el autónomo

Y la ley, en cierto sentido, ampara a la Seguridad Social: el criterio para establecer cuándo hay que darse de alta o baja en el RETA es bastante difuso. Según la ley, un trabajador por cuenta propia es “aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo”. Una definición que deja espacio a muchas interpretaciones. Aunque la jurisprudencia haya establecido que no es necesario darse de alta como autónomo cuando la actividad es esporádica y los ingresos son inferiores al Salario Mínimo Interprofesional, la Seguridad Social exige darse de alta desde el primer euro. Por ello, la Seguridad Social suele utilizar el concepto de “habitualidad” para justificar que el profesional seguía ejerciendo sin estar de alta en autónomos, y exigirle así el pago de las cuotas pendientes con un recargo del 10-20%, más los intereses, incluso podría acarrear una sanción. Este es un motivo más que suficiente para no arriesgarse a darse de baja de autónomo.

Desde GESTIONEPERTU Asesoría Alaqias, se recomienda realizar un análisis detallado antes de tomar la decisión teniendo en cuenta todas las variables que hemos analizado, pero en cualquier caso, se recomienda NO darse de baja de autónomos durante las vacaciones si se están disfrutando de alguna bonificación.

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